Alasks Latin Tours LLC Les da
las infinitas gracias por sus amenos comentarios
(Verano
2008)
Ya hemos llegado a
casa y todo ha ido muy bien. Le agradecemos mucho todo su trabajo ya que hemos
quedado muy contentos. Si algún amigo o conocido está interesado en ir a Alaska
no dude que le recomendaremos que se ponga en contacto con ustedes.
Muchas gracias por todo.
M.
Rosa Fossas
-Rodrigo revelo una gran personalidad de control de grupo y de
mucho conocimiento, le deseo un buen futuro como guia, agradezco por su
simpatia, elegancia, disciplina y el poder orientar a nuestro grupo. Mario
Martins y Maria Alves - Portugal
-Felicidades Rodrigo! Eres un optimo profesional! Revelaste que sabes exceder
las expectativas de los clientes. Continua asi y llegaras lejos. Te deseo la
mayor felicidad personal y profesional. Un gran abrazo, doy toda mi
simpatia y admiracion por ti. Gracias por sus servicios! Alexandrina Ferreira -
Portugal
-Que la luz te acompane, para continuar siendo la persona dulce que eres, y un
buen profesional. Coimbra espera por ti (Portugal).Artur y Esmeralda Matos -
Portugal.
-Creemos que Rodrigo es un profesional competente, solicito, demostrando buenos
conocimientos sobre Alaska. Pero al mismo tiempo es una persona simpatica y
extremadamente educada. Felicidades!!! Ana Maria y Carlos Ganhao - Portugal
-Estimado Rodrigo: Fue un placer muy grande haber tenido toda la informacion
posible de Alaska a traves de un "Guia Amigo" super conocedor de lo
mejor. Te deseo las mejores felicidades y exitos tanto en la carrera
profesional como particular. Un gran abrazo! Manuel Castanhito - Potugal
-Muchas gracias por el apoyo y muchas felicidades! Lidia Ramalho - Portugal 
-Muy feliz y agradecida por la dedicacion que recibi! Maria Pulguinhas -
Portugal
-Quede con mucho placer de viajar con este grupo maravilloso. Gracias por el
servicio. Odete Cabrita - Portugal
-Rodrigo es un buen guia: Atento, Educado, eficiente y con mucho humor.
Facilmente crea simpatia con los turistas. Les deseamos lo mejor. Albatroz
Group - Portugal
-Rodrigo te deseamos las mayores felicidades para que tu vida sea grata en
todo!! Gracias. Consuelo Fort - Portugal
-Alaska de verde y blanco, osos y alces tienen mas encanto a la hora de la
despedida. Y el encanto es mayor cuando fuimos recibidos por la sonrisa de
Rodrigo. Un beso grande agradeciendo por la excelente estadia! Jesuina Segurado
- Portugal
-"Ser Feliz" y vivir con intensidad cada momento, cada
acontecimiento, amar a los amigos; y transformar lo menos bueno en
optimo! Yo soy muy feliz porque todo eso lo he vivido aqui! A ustedes, amigos,
les agradezco y espero que sean retribuidos con lo que nos proporcionan.
A vos queridisimo Rodrigo un gran beso de agradecimiento por tu simpatia
y disponibilidad! Leonor Grade - Portugal.
-Me siento muy feliz de tener la oportunidad de admiirar la
naturaleza en toda su plenitud. Gracias Senor por proporcionarme tan bellos
momentos! Agradezco al simpatico Rodrigo que muy bien nos guio y ayudo a
disfrutar de estas maravillas! Un abrazo amigo. Luisa Aleixo - Portugal
-Un abrazo y un presente perfecto! Sirve a todos y no lo cambiaria! Para Rodrigo
dejo un gran abrazo de agradecimiento, por la sonrisa, por la simpatia y por
todo lo bueno que nos proporciono! Fatima Baltazar - Portugal
-Agosto 2008 - Alaska - Viaje agradable. Bonitos paisajes y un tiempo
increible! A Rodrigo que fue un excelente guia y a Sharon muchas gracias por la
paciencia y competencia que mostraron. Maria do Ceu Leitao y Leonor Jorge -
Portugal
-Agosto 2008 - Fue un viaje muy bueno con un guia y una chofer que hacen bien
su trabajo y aun mas, muy simpaticos! Un viaje para nunca olvidar! Carlos Lopez
- Portugal
-Mi sueno se hizo realidad, vine a Alaska y conoci a Rodrigo! Gracias Felisbela
Romao - Portugal
-Rodrigo: Gracias por tu buen trabajo de guia. Muchas Felicidades, mis mejores
deseos para el futuro! Maria de Lourdes Saramago - Portugal
-Adore el paseo! Alaska es mucho mas de lo que esperaba! Mas un guia tuvo una
gran influencia y responsabilidad en tornar un paseo en momentos muy felices de
nuestras vidas. Hasta la conductora del bus en el Denali Park percibio eso! A Rodrigo,
siempre atento y muy simpatico que pertenece al grupo de los buenos
profesionales. A nuestro querido Rodrigo muchas gracias! M Cristina -
Portugal
-Sobre Rodrigo: Como turista debo decir que la guia que recibi y tambien el
grupo de Portugal, fue lo mejor que senti en mi vida. Muy profesional, muy
atento con cada uno de nosotros, cada dia , todo. El sabe mucho sobre Alaska y
cada una de sus areas. Tiene una Buena educacion y cultura. Una persona muy
simpatica. Antonio Veiga Lopez - Portugal.
La primera noche en España organizamos una cena con los amigos y tomamos el
salmón, que estaba excelente y a todos les gusto muchísimo. Todos quieren
encargar para navidades, ya hablaremos.
Respecto a nuestra
estancia en Alaska, estamos muy contentos con el viaje, ha sido un viaje muy
completo y variado. La carrera Iditarod, el esquí en Alyeska, el viaje a
Barrow, el viaje en tren a Fairbanks, la estancia en Chena Hot spring, y las
auroras boreales. Hemos comido bien, y hemos estado muy bien atendidos.
Voy
a preparar un pequeño dossier del viaje con algunas fotografías (Luis es un
gran fotógrafo y ha hecho unas muy bonitas) que os enviaremos como recuerdo a
nuestra estancia en Alaska.
Os
enviamos un cordial saludo
Luis
y Maria
Saludos desde España
Hola:
Esta
vez soy yo, Luis.
Unas líneas simplemente para agradecerles la atención que nos han prestado que
ha hecho que nuestro viaje trascurriera de maravilla estando convencidos que
sin su ayuda no hubiéramos podido realizar el recorrido que deseábamos.
El
programa ha respondido plenamente a lo que deseábamos permitiéndonos conocer un
poco ese estado que tanto nos ha gustado y al que espero poder volver.
El
salmón ha resultado riquísimo llegando en perfectas condiciones. Parte lo hemos
compartido con los amigos y les ha gustado muchísimo.
Con
el equipaje no tuvimos ningún problema y la facturación desde Fairbanks
funciono perfectamente llegando a Bilbao en el mismo vuelo que nosotros.
Les mando una pequeña
selección de las fotografías que hemos tomado, aunque como son bastantes y
quizá tenga problemas con el correo, se las hago llegar en tres correos
independientes.
Una
vez mas muchas gracias por todo y saludos a toda la familia.
Un fuerte abrazo, Luis
(Verano
2007)
Estimados amigos Tere y Arturo:
Después de unos días de descanso, anteayer, nos reunimos los amigos para ver
las fotografías y comentar y recordar las experiencias, magnificas, vividas en
nuestro viaje.
Todos hemos
reconocido que ha sido un viaje muy interesante, bonito, diferente y agradable.
Me han felicitado por la idea de llevarles a Alaska y especialmente por la
magnífica compañía que Vds. nos han dispensado. Lo hemos pasado muy bien, los
itinerarios han sido preciosos y con Vds. nos hemos sentido, seguros, felices y
como verdaderos amigos.) JAVIER VARELA
(Invierno
2005)
Una
vez más gracias por todas las atenciones conmigo y mis amigos. Como les comenté
en esta ocasión ( y es repetición del primer viaje ) sigue "vivo" mi
deseo de volver a vernos en ese maravilloso País. Me encantaría volver para ver
nuevas cosas y paisajes.
Les recuerdo que me
tienen a su disposición para cualquier información o ayuda que necesiten en
España. Y si vienen alguna vez por mi país, por favor avísenme para poder
vernos.
Mis cordiales saludos.
JAVIER VARELA.
Si algo me ha
sorprendido más en mi vida es el viaje a Alaska, que he realizado este verano,
en el mes de julio, junto a mi familia y a mis amigos.
Un viaje que
encerraba ya antes de su inicio muchos atractivos. Iba a ser el primer viaje
intercontinental. El destino elegido contenía muchos anhelos. Tendríamos la
compañía de amigos que estaban más duchos en viajes de largo recorrido.
A nuestro hijo – Víctor – le embargaba la emoción por cruzar el “gran
charco”. En fin, todo era positivo y
fantástico. Sólo quedaba esperar que todas esas esperanzas y emociones se
confirmaran realmente.
Alaska no nos decepcionó. Estuvo a la altura de nuestras expectativas.
Maravillosos paisajes, animales salvajes que podían estar a tu alcance,
personas encantadoras, lugares muy familiares y acogedores. Un conjunto casi
perfecto.
Arturo Herrera y su esposa han sido las primeras personas con las que hemos
mantenido una relación comercial cordial y muy agradable. Ellos han
materializado los deseos de conocer un estado americano fuera de lo común.
Nuestras peticiones se han concretado con su tenaz y constante búsqueda de
hoteles, transporte y lugares adecuados. Nuestro enorme agradecimiento para
ALASKA QUICK & EASY TOURS en ANCHORAGE (http://home.gci.net/~visitalaska ó bien, mail to:
artha_ak@hotmail.com).
También queremos transmitir nuestro más profundo cariño a Kimberly y
Tracey, matrimonio que nos acogió en Anchorage en su casa, utilizada con Bed
and breakfast.
Pero la verdadera emoción del viaje ya empezó en Barcelona (Catalunya –
Espanya). Los distintos vuelos que nos iban a trasladar hasta Anchorage y que
iban a parecernos una eternidad. Con las incomodidades habituales de la “clase
turista”, pero con los enormes deseos por llegar hasta nuestro destino final.
Todo marchó según lo previsto y aterrizamos en Anchorage por la tarde,
donde al dia siguiente fuimos a conocer la ciudad: pequeña, amplia y muy
acogedora; si la comparamos con nuestra ciudad de Barcelona, grande, enorme
(por sus altos edificios, aunque no tenga semejanza con New York) y muy
bulliciosa, aunque eso sí muy Mediterránea.
Los “alaskeños” son muy cordiales y curiosos de los visitantes que se
acercan a conocerlos. Parece que quieran aprovechar esos cortos meses de
bonanza climatológica para abrirse al mundo, a las gentes que, como nosotros,
proceden de países donde gran parte de la vida se hace en la calle y en los
espacios abiertos. Muchos de ellos se sorprendieron al saber de donde
procedíamos, y por supuesto conocían de oídas la Barcelona olímpica del año
1992.
Nuestro recorrido por el interior del estado fue confirmándonos datos y
curiosidades que amigos y compañeros nos habían sugerido antes del viaje. “La
naturaleza allí tiene otro color”, “Los animales salvajes todavía existen”, “La
comida deja mucho que desear”.
Y así fue. Un colorido sin polvo ni partículas en suspensión que mitiguen
su nitidez; unos animales que al no sentirse demasiado acosados no huyen; una
comida que comparada con la nuestra se halla en las antípodas de la variedad
y la
creación, pero eso sí con una fantástica carne de ternera muy tierna y
sabrosa.
A pesar del cambio horario, climatológico y espacial
nuestra adaptación fue realmente armoniosa. Queríamos ver la profundidad del
país, la magia de sus contrastes y la grandiosidad de su fauna y lo conseguimos.
Desde los Innuits de Barrow (en el extremo norte), pasando por el Parque
Nacional de Denali (en el centro del estado), visitando más tarde los fiordos
de Seward (en la península de Kenai), continuando hacia el sur para visitar
King Salmon y el Parque Nacional de Katmai y alejándonos un poco más hacia el
oeste para disfrutar de las bellas islas Walrus (destino muy exclusivo), todo
ha sido maravillo y las gentes han querido mostrarnos lo mejor de sus tierras:
una tundra seca o húmeda, que es una explosión de vida en miniatura en el mes
de julio; un bosque boreal con un verdor fuera de lo común; unas playas
desiertas e infinitas donde pasear, etc... UNA NATURALEZA VIVA.
Recuerdo muy especialmente el paseo que realizamos con Terry por la tundra,
el capitán del barco que nos iba a llevar a las islas Walrus. Terry nos hablaba
del mar de Bering con gran cariño, dijo “sólo es mi mar cuando está tranquilo”.
Fue un paseo muy gratificante en una soledad espacial sin límites, LA TUNDRA ES
INMENSA.
Ese cielo, tan azul en un día claro y tan gris en un día turbio. Donde el
sol y la luna luchan por no desaparecer nunca. Esos eternos anocheceres, que
buscan esconderse debajo de la línea del horizonte, pero que parece que esa
línea los persigue para dejarlos siempre allí, en el mismo lugar, como en un
juego por atraparse mutuamente.
Alaska es un destino fascinante para viajar. Sus animales son los mejores
compañeros de viaje. Un alce comiendo plácidamente en el medio de un lago, una
ballena jugueteando en esos mares tan fríos, un águila posada majestuosamente
en una roca pidiendo a gritos su contemplación, un castor laborioso, ardillas
juguetonas por todas partes, etc.…. Un mundo en su más hermosa explosión de
vida y belleza.
Alaska es realmente esa “última frontera” de lo vivo y de lo bello, siempre
y cuando no decidan los humanos estropearlo y manipularlo porque en sus
entrañas tiene la riqueza que los hombres anhelan, el petróleo.
Me gustaría pensar que vencerá la sensatez y no la avaricia. El amor a lo
natural y no el deseo de explotar los recursos naturales de manera
indiscriminada.
Me gustaría imaginar que si algún día mi hijo quiere volver, pueda
encontrar la misma Alaska que conoció en el 2003.
Besos
afectuosos
Glòria
Pérez
Como lo prometido es deuda, aquí transcribo un párrafo en catalán
para que tú, Arturo, practiques un poco nuestra lengua.
“Una salutació dels teus amics de Barcelona. Esperem veure’t algun dia amb
nosaltres, per aquesta ciutat tan bonica. Fes-nos una visita ben aviat amb la
teva esposa. T’esperem aquí per ensenyar-te les coses que hi ha en aquesta
ciutat mediterrània.”

ALASKA, CERCA DE LAS ESTRELLAS
Hay lugares en el mundo que tienen
un feeling especial... atraen a los
viajeros, cual sirenas de la Odisea, y despiertan en ellos unos deseos
irreprimibles de visitarlos, de vivirlos, de inmortalizarlos... Y una vez
satisfecho ese deseo, de regreso en sus hogares, los viajeros disfrutan de su
recuerdo y, ante las fotos o los videos, añoran aquellos momentos deliciosos
que el país les ofreció. Uno de esos lugares... uno de MIS paraísos es ALASKA.
He podido visitar Alaska hace sólo unos días, y
cuando cierro los ojos todavía veo las inmensas extensiones de bosques verdes,
verdes... los ríos de aguas lechosas y cambiantes, los miles de lagos,
montañas, fiordos, glaciares espectaculares, bahías, islas... y la presencia de
vida salvaje en cualquier rincón del
país, ya sean sus espectaculares osos Kodiak, sus grizzlys, sus osos negros o
baribales, sus osos blancos, en las regiones polares... sus águilas de cabeza
blanca, sus caribúes, linces, lobos, frailecillos, nutrias marinas, focas,
orcas, belugas, alces... y salmones, salmones, salmones... libélulas,
abundantes como en ningún otro sitio, y mosquitos, también! Tanta y tanta vida!
Anchorage,
es una ciudad, moderna, amplia, diferente a los modelos de ciudad europea a que
estamos acostumbrados los habitantes del viejo continente. Rodeada de las
montañas y los bosques del Chugach State Park (un parque nacional de 485.000
acres), sus poco más de 250.000 habitantes pueden gozar de la presencia de los
alces o los osos negros, y a veces incluso de los grizzlys, en áreas muy
cercanas a la capital... o incluso a veces, los alces se pasean por los
márgenes de las autopistas, o por las calles de la ciudad.
Cerca de
Anchorage y de sus montañas que ofrecen muchas rutas para los amantes del
treking, pude gozar de la belleza del Portage Glacier, el más accesible de los aproximadamente 100.000 glaciares que hay en
Alaska. Los más espectaculares de los
que pude ver son los de Prince William Sound, a los que nos acercamos con una
embarcación perfectamente preparada y que nos ofrecieron sus sonidos, los rugidos
de sus entrañas resquebrajándose, y el gran espectáculo de grandes masas
heladas desprendiéndose y generando tsunamis que balanceaban la embarcación con
contundencia. Y los de Kenai Fjords National Park, más lejanos pero no menos
espactaculares desde la embarcación,
eran de un azul intenso, espolvoreados ligeramente de gris, y
contrastaban con el verde oscuro de las piceas
estrechamente confabuladas en bosques espesos y rebosantes de vida.
Desde
Anchorage sale el Alaska Railroad, un tren turístico que te transporta en el
espacio y en el tiempo.
La primera parada del tren es
Talkeetna, centro minero de cuando la fiebre del oro atrajo a estas tierras a
miles de buscadores de fortuna. Y en un entorno idílico, en la confluencia
de los ríos Susitna, Talkeetna y
Chulitna, puedes embarcarte y remontar el Susitna hasta el pueblo fantasma de
Curry, del que sólo queda una estación de ferrocarril y los restos de su
historia.
La siguiente parada es Denali
National Park, rebosante de vida y uno de los centros turísticos más visitados
de Alaska. La entrada a la zona
restringida del parque se hace en autobuses con conductores-guías oficiales, y
a partir de aquí la suerte es quien decide si vas a ver muchos animales o
pocos... Hay osos, lobos, zorros,
caribús, alces, linces, marmotas, cabras... hasta 37 especies de mamíferos. Y
130 especies de aves... Uno de los
caribús que vi lo tuve a tres metros y pude fotografiarlo cuando pasó por el
lado de mi ventanilla.
La estrella de Denali Park es el
Mont McKinley. Imponente. Impresionante. La imagen de su cumbre emergiendo muy
a lo lejos entre prados tapizados de fireweed rosadas es una de las imágenes
inolvidables de Alaska. Y el vuelo en avioneta cerca de su cumbre, disfrutando
de la grandiosidad de las crestas escarpadas, de la verticalidad de algunas paredes,
de la contundencia de sus hielos, es también una experiencia inolvidable. Como
lo es ver el río Nenana moverse contorneándose en meandros extensos y sinuosos,
erosionando las paredes que le marcan el camino a seguir y que él se esfuerza
en ir moldeando a su gusto y deseo.
El Alaska Railroad te conduce
finalmente hasta Fairbanks. Una ciudad extensa, moderna, sede de la Universidad
de Alaska, y que ofrece al visitante entre otras muchas cosas la posibilidad de
disfrutar de un paseo por el Chena River con el Discovery III, un típico barco
de navegación fluvial. Una escala te permite bajar y pasearte por la réplica de
un poblado atabasca y conocer las formas de vida de sus antiguos pobladores.
Desde
Fairbanks, via aérea, pasando el Círculo polar Ártico, llegas a Barrow, el
punto más boreal del continente americano. Es una localidad de poco más de 4000
habitantes, que alberga la mayor comunidad inupiat de Alaska. Puedes comprobar
que el tiempo es absolutamente variable, impredecible... que puede llover y a
los cinco minutos lucir el sol.. Puedes ver icebergs desprendidos de la masa
polar flotando hasta la costa, gozar del
espectáculo del sol de medianoche, contemplar un arco iris en forma de aurora
boreal, sacudirte los millones de mosquitos que te reciben así que sales a la
intemperie, o fotografiarte al lado de un cartel informativo inmenso que avisa
de la presencia de osos blancos (en invierno, claro... ahora estaban todos
cazando focas en el hielo)... Es una visita recomendada porque es un lugar singular.
La
crónica de mi viaje a Alaska acaba donde
empezó realmente, en las islas Kodiak, porque para mí es un paraíso de
increíble belleza. Además en Kodiak pude ver cumplido un sueño: ver osos en libertad y aproximarme a
ellos lo que la prudencia y el respeto a la vida salvaje aconsejan. Pude
caminar por sendas que ellos habían transitado y donde habían dejado huellas,
pude verlos pescar salmones en un espectáculo irrepetible, y pude sentir la
satisfacción de saber que en Alaska, los osos tienen futuro. Tienen territorio,
recursos para sobrevivir y cuentan con la protección legal necesaria para
garantizar sus vidas y la de sus descendientes.
Me
fascinó también poder conocer las tradiciones y las manifestaciones culturales
de las diferentes etnias que forman el mosaico humano en Alaska: los Tlingit,
los Aleuts, los Inuit, los Athabascan, los Haida, los Yup’ik, los Cup’ik, los
Eyak... gozar del espectáculo de sus danzas y participar en ellas, admirar su
adaptación al medio y las diferentes visiones del mundo, las relaciones con los
seres vivos animados e inanimados.. Ha sido una experiencia muy
enriquecedora...
Y tantas
y tantas cosas más que me dejo para no hacerme pesada... Alaska
es interminable, inmensa, es realmente la última frontera, un lugar
maravilloso del mundo donde encontrar muchas cosas... donde encontrarse, a
veces también.
Y todo
ello de la mano de Arturo y María Teresa, dos profesionales competentes,
solícitos y amables que hacen que el
viajero, al principio perdido en la inmensidad de Alaska, se sienta como en
casa, arropado por su buen hacer y su
interés por hacer más intensa la estancia del visitante en este su país,
Alaska.
Y no
quiero acabar sin dejar de mencionar la amabilidad exquisita de todas las
personas que tuve la suerte de conocer, aunque fuera de manera efímera. Su
afabilidad, su simpatía...
Y un recuerdo especial para Rodney, defensor militante de todos los valores que
no cotizan en bolsa.
Si de
algo estoy segura es de que VOLVERÉ A ALASKA!
Rita
Gómez i Cardona
Gelida -
Barcelona